octubre 28, 2012

El silencio




Hay silencios que calman tu espíritu.
Silencios que callan los ruidos externos
y te permiten oír tu voz.
Silencios en el que te recoges y, escuchas las respuestas.
Encuentras la calma.

Y hay silencios que son como un cristal agrietado.
Lo que ves a través está roto, desdibujado.
En ese silencio agrietado, hay ruido.
Como un chirrear de dientes, no hay quietud ni armonía.
Así venga el viento ¡
Fuerte con furia, y con la ayuda de esas ramas del árbol
Que tocan la ventana, rompan el cristal agrietado.
Y el aire se lleve todo pensamiento y ruido.
Dejando solo silencio y armonía
Pilar

agosto 26, 2012

CAMPO




La tarde está muriendo
como un hogar humilde que se apaga.

Allá, sobre los montes,
quedan algunas brasas.

Y ese árbol roto en el camino blanco
hace llorar de lástima.

¡Dos ramas y el tronco herido, y una
hoja marchita y negra en cada rama¡

¿Lloras?...Entre los álamos de oro
lejos, la sombra del amor te aguarda.

              Antonio Machado

julio 01, 2012

EXPOSICIÓN DIPUTACIÓN tARRAGONA






































El pasado viernes 29 día de San Pedro inaugure mi exposición Del Espíritu y la Pasión en el precioso patio de la Diputación de Tarragona. Esta exposición es una retrospectiva, un pequeño recorrido por los diferentes años de dedicación a mi pasión, que es el Arte.


El arte es una pasión, es el lenguaje del alma, y las obras reflejan el espíritu de cada artista. Es por esto el titulo de esta exposición.

Quiero dar las gracias a todos los que estuvieron en la presentación, a mi familia, amigos, conocidos, y no conocidos. Sé que para algunos fue todo un esfuerzo viniendo de Barcelona en un día como viernes inicio de vacaciones para algunos.

Mi agradecimiento a todos los que han ayudado a que todo salga bien, que no son pocos. A Maite Sánchez autora del catalogo, a Carme Baques, y Francesc Frías por sus traducciones al catalán, a Jordi Mira por el transporte de los cuadros. A todo el equipo de protocolo Araceli Fortuny, María José Garcia Colet. Al vicepresidente de la Diputación Albert Vallvé a los regidores del ayuntamiento de Calafell Montse López y José Antonio Ramírez. Y al apoyo de Joan Olivella i Ricart alcalde de Calafell.

Haciendo una mención especial a un amigo que por motivos de salud no pudo estar Jaume Soler i de Magriñà historiador de arte, y autor de la presentación que apare en el catalogo “De l’Esperit i la Passió”. Mi deseo de su pronta recuperación y mi más sincero agradecimiento por creer en mí.

Esta exposición se podrá ver

Del 29 de Junio al 22 de Julio en el Pati del Palau de la Diputació

De lunes a viernes, de 9 a 21h

Sábados de 9 a 13h y de 17 a 21h

Domingos i festivos de 11 a 14h

Para más información  http://www.diputaciodetarragona.cat/ Noticias

El diseño y maquetación del catalogo es de Maite Sánchez


septiembre 03, 2011

SOMOS POLVO DE ESTRELLAS..??



Esto ya lo pensaba el científico y pensador Carl Sagan (1934-1996). Es poesía y es ciencia.
Todos estamos ligados los unos a los otros biológicamente, a la tierra químicamente, y al resto del universo atómicamente. No somos el centro del universo, pero estamos en él, y es parte de nosotros.
He recordado a Antoine de Saint-Exupéry y su Pequeño Principito cuando le dice al aviador…..
Las gentes tienen estrellas que no son las mismas. Para unos, los que viajan, las estrellas son guías. Para otros no son mas que lucecitas.
Para otros, que son sabios, son problemas. Para mi hombre de negocios, eran oro. Pero todas esas estrellas no hablan. Tú tendrás estrellas como nadie las ha tenido.
-¿Qué quieres decir?
- Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitare en una de ellas, como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas. ¡Tú tendrás estrellas que saben reír ¡

Este es un video largo, pero muy interesante de ver. Lo recomiendo..Y escuchar a Jorge Drexler...POLVO DE ESTRELLAS¡

abril 22, 2011

HOY 22 DE ABRIL EL DIA MUDIAL DE LA TIERRA...nuestra a vieja canica azul




No conocemos aun un planeta en el que podamos vivir como hace miles de años lo llevamos haciendo. No existen condiciones tan generosas en ningún otro planeta, hoy conocido. Pero sus recursos no son inagotables, he imperecederos. De nosotros depende que su ecosistema se mantenga, para mantenernos a nosotros LA HUMANIDAD con vida, una vida, como la que hasta ahora seguimos teniendo. AMEMOSLA

marzo 26, 2011

ANTES Y DESPUES




…Los bigotes ponían mucho por los 80..pero ya hace bastante que dan una imagen algo ambigua…Por lo que con un poco de paciencia y cuidado…le afeite el bigote ¡ Mejor asi?

diciembre 20, 2010

Me caí del mundo y no sé por donde se entra.


Magnífico artículo
DE EDUARDO GALEANO

Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo.

Me caí del mundo y no sé por donde se entra.
(Para mayores de 30)

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.

No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.

¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.

¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.

¡Guardo los vasos desechables!

¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!

¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!

¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.

¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.

El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)

No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan .
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios.

Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.

Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?

¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver.. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.

Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero.. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano



noviembre 29, 2010

HOJAS

Soy como una hoja más de arce, álamo, o abedul
que el aire se lleva hasta dejarlas caer sobre los caminos
formando hojarasca de colores tierras y ocres.
Una hoja más que el viento mece
hasta dejarla caer sutilmente sobre un rio
corriente arriba, corriente abajo, navegando sola
o entre mas hojas de colores rojos y amarillos,
como cientos de huellas haciendo camino.

agosto 12, 2010

COMO EL AIRE


biñeta del comic "AURORA"

Como el aire

Es una necesidad, como el respirar.
Ese contacto, piel con piel,
los besos previos,
dormir abrazada.
El caminar juntos cogidos de la mano,
las caricias furtivas.
Abrazarte,
los abrazos son curativos.
Los que se dan para consolar y apoyar,
los de amistada sincera,
y los de amor;
Amor de hombre,
amor de mujer.
Nos acostumbramos y, cuando no lo tenemos lo añoramos.
Lo añoramos tanto, que acabamos chocando unos contra otros,
buscando de nuevo a pesar de las magulladuras,
como el aire que necesitas respirar.

agosto 06, 2010

SE ME HIZO AGUA EL CORAZÓN


Se me hizo agua el corazón.
Como la del charco al bordillo del camino, después de una tarde lluviosa.
Como el chorrito de la fuente, tintineando la música del agua,
esperando al transeúnte sediento.
Se me hizo agua el corazón, de mi sed,
sed de agua clara, sed de ti.

junio 27, 2010

TEDDY UN PELUCHE ADOPTADO



Andaba a paso ligero de camino al trabajo, estaba llegando a un semáforo y aminore la marcha de mis pies. Muy cerca de los semáforos, a mi derecha, se encontraban dos contenedores nuevos de reciclaje, en el suelo junto a uno de ellos casi tocando mis pies había una bolsita de plástico, sobresalía lo que parecía un peluche, eso hizo que me detuviese a mirar con más atención. Si era un pequeño peluche junto con unos zapatitos, lo cogí para verlo mejor, todo esto con extraordinaria rapidez (por si podía verme alguien conocido). Era un perrito marrón canela y crema de vainilla, algo sucio y con restos de bolígrafo del niño o la niña que durante algún tiempo, debió de jugar con él. No pude evitar llevármelo, dentro de mi mochila se vino conmigo a trabajar. Por el camino iba riéndome de mi misma diciéndome…¿acaso eres una niña para llevarte un peluche tirado con unos zapatos en una bolsa?
Al llegar al trabajo dentro del vestuario lo enseñe a mis compañeras.
-Mirar que peluchito he rescatado de la basura….¿qué tontería no? …estoy de lo más tonta ¡
Mónica quedo encantada con el peluche, y Patricia sonriendo por mi acción me dijo:
-No eres tonta, eres una nostálgica.
Me invadió un sentimiento de ternura, mezclado con una gran felicidad infantil por el hecho de haber rescatado un peluche, compañero de juegos de algún niño, del abandono final sobre una gran montaña de desechos. Es donde acaban la mayoría de los objetos que nos acompañan durante nuestra infancia, o hasta el final de nuestros días.
Algunos los guardamos, nos aferramos al recuerdo que va ligado a aquel regalo, carta, fotografías, un peluche de cuando eras niña.
Todos esos objetos se quedan huérfanos cuando la persona a quien pertenecen, se va para siempre, llevándose en ese último viaje todo recuerdo ligado a cada uno de sus objetos.
A veces no es así, el recuerdo va ligado a otras personas que por amor siguen guardando ese objeto, como parte de su memoria. Cada una de nuestras cosas habla de nosotros, de un tiempo pasado, de sentimientos, de años cumplidos. Mientras haya alguien que guarde aquello que una vez fue nuestro de una forma especial, seguirá teniendo vida y memoria. Sobre una estantería, una mesita, cajón, o sobre una cama junto a unos cojines.
Teddy, que así se llama ahora el peluche rescatado y como nuevo después de una sesión de lavadora, tiene nueva vida, y una nueva familia Pingüi y Bunny. Peluches como él con una historia, y un recuerdo que van ligados a mi misma y alguna persona más. Un sentimiento de ternura y nostalgia me empujo a coger el perrito de peluche, abandonado dentro de una bolsa junto con unos zapatitos
.
"A todos los que desean evitar y someter la pereza de la mente y el extravío del espiritu con la provechosa ocupacion de las manos y la deleitosa contemplación de nuevas cosas"
Téofilo,
libro de las diversas artes
s, XII.



PROPIEDAD INTELECTUAL

La propiedad intelectual es un tipo de propiedad que pertenece al autor por el solo hecho de la creación original de una obra literaria, artística o científica (art. 1 LPI ), que le confiere derechos de carácter personal y patrimonial, consistentes en la plena disposición y derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas a la leí. Esto implica que la obra no puede ser utilizada o usada sin la previa autorización, onerosa o gratuita, del autor. La propiedad intelectual tiene su manifestación en dos tipos de derechos: los morales y de explotación.