octubre 28, 2012

El silencio




Hay silencios que calman tu espíritu.
Silencios que callan los ruidos externos
y te permiten oír tu voz.
Silencios en el que te recoges y, escuchas las respuestas.
Encuentras la calma.

Y hay silencios que son como un cristal agrietado.
Lo que ves a través está roto, desdibujado.
En ese silencio agrietado, hay ruido.
Como un chirrear de dientes, no hay quietud ni armonía.
Así venga el viento ¡
Fuerte con furia, y con la ayuda de esas ramas del árbol
Que tocan la ventana, rompan el cristal agrietado.
Y el aire se lleve todo pensamiento y ruido.
Dejando solo silencio y armonía
Pilar

1 comentario:

Carlos Bas dijo...

Ese hermoso silencio que uno suele buscar para apaciguar el ruido de lo que desespera, suele encontrarse en el vacio de una mirada perdida al horinzonte, sin buscar un punto de referencia, en ese momento tu mente se transporta en un vacio sonoro, que te da alas para volar a la calma que necesitas. Ese silencio te dejará oir atento el sonido de tus pensamientos. Ese silencio nunca es mudo, pero su voz no es ruido. es un susurro al oido.

"A todos los que desean evitar y someter la pereza de la mente y el extravío del espiritu con la provechosa ocupacion de las manos y la deleitosa contemplación de nuevas cosas"
Téofilo,
libro de las diversas artes
s, XII.



PROPIEDAD INTELECTUAL

La propiedad intelectual es un tipo de propiedad que pertenece al autor por el solo hecho de la creación original de una obra literaria, artística o científica (art. 1 LPI ), que le confiere derechos de carácter personal y patrimonial, consistentes en la plena disposición y derecho exclusivo a la explotación de la obra, sin más limitaciones que las establecidas a la leí. Esto implica que la obra no puede ser utilizada o usada sin la previa autorización, onerosa o gratuita, del autor. La propiedad intelectual tiene su manifestación en dos tipos de derechos: los morales y de explotación.